Horóscopo celta El  Álamo

Álamo: El Adivino

Del 4 al 8 de Febrero y Del 1 al 14 de Mayo

Ante una duda irresoluta, los celtas tenían un método infalible para resolverla: se colocaban en ceremonia bajo de un álamo, y esperaban que ese pequeño árbol de ramas horizontales les revelase, de alguna manera, la respuesta.

Curiosamente, para los celtas, si naciste en los periodos que están dominados por este árbol sagrado, eres una persona poco segura de ti misma… lo que en sí no es malo, pues tienes el poder de descorrer los velos de la incertidumbre, y hallar lo que es real y posible en ella.

Nada hay más valiente que enfrentar la incertidumbre: todo deseamos cosas seguras, un piso firme, una senda bien marcada… Y si no las tenemos, no nos movemos de donde estamos.

Los álamos, sin embargo, dan ese paso, dubitativo pero valiente, que sólo dan aquellos que trazan los caminos, que crean espacios donde nadie más podría crearlos. Para los celtas, los nacidos bajo la influencia de este árbol tienen el don de la profecía, pero de una manera muy particular.

Los álamos saben que el destino es múltiple: hay varios posibles, y avanzamos hacia todos ellos, como el cauce madre de un río que más adelante se divide. Conforme avanzamos, vamos dejando atrás posibilidades, y los destinos son más escasos. Por ello los álamo dudan: cada paso es de vital importancia, pues conduce salidas o cañadas, a mares o desiertos.

Si eres un álamo tienes una visión muy amplia de la vida: no sólo del momento presente, si no de las alternativas que cada instante ofrece. No ves problemas: conoces sus múltiples soluciones. Te pones manos a la obra antes de que las cosas sucedan: construyes el dique antes de la tormenta. Eres analítico y diplomático: crees en el diálogo más que en la confrontación. Estableces alianzas con todas las formas de la vida para que todos lleguen a buen puerto.

Capitán de tu propio navío, sabes que sólo se avanza si se suman esfuerzos, y tu trabajo es conseguir que cada uno brinde su mejor esfuerzo al abrirle los ojos a las recompensas y los dones que se recibirán en el mejor destino.

Para potenciar tu donde visión, haz una sencilla ceremonia: enciende una vela roja, en una noche de luna llena, y deja que se consuma. Reúne la cera y antes de que se solidifique imprime en ella un sello con alguna de tus joyas más queridas. Lleva ese sello a todas partes contigo, y hazlo tu amuleto más certero.

Sus signos más compatibles: Ciprés y Cedro.
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